Barrena de mano

La barrena de mano es una herramienta de uso manual utilizada para la perforación de pequeños orificios sin causar fisuras en el material  que se perfora, generalmente madera. Estos agujeros suelen servir de guía que facilite enroscar por ellos a continuación algún tornillo, existiendo de diferente diámetro.

Sus lados cortantes cercenan la madera al moverse en giros, desprendiéndose la viruta desde el centro del agujero. Su forma generalmente se asimila a la de un sacacorchos, aunque también los hay con doble barrena.


Barrenas de varios tamaños



Escobas artesanales

Las escobas han experimentado cambios significativos en su elaboración desde que se hacían a mano a partir de un manojo de ramas o de distintas fibras naturales. En función de la flora arbustiba de cada zona, se utilizaban unos u otros tipos de materia prima (retamas, palma, etc.)

Las formas eran muy variadas, podían ser redondas o planas, siendo estas últimas, al tener más anchura, las que permitían empujar mejor la suciedad. Para su elaboración se recogía la planta estando verde, se ataba por uno de sus extremos, posteriormente se recortaban los extremos y por último se dejaban secar bien con piedras o trillos encima para darle la forma deseada.

Las escobas hechas con plantas flexibles eran empleadas para limpiar los suelos de las casas, mientras que las realizadas con plantas más recias y ásperas se utilizaban para barrer eras y corrales. Estas últimas se solían remojar antes de su uso para permitir una mejor flexibilidad de las mismas y evitar un rápido deterioro de las mismas. Podían llevar un palo largo para facilitar y hacer más cómodo el barrido. Sin embargo, para barrer las eras hacía falta hacer bastante fuerza y tocaba agacharse por lo que no se ponía dicho palo.
Escoba
Escobetón


Horcate

Horcate
Uno de los instrumentos antiguos que servían para trabajar en el campo era el horcate, arreo de madera de encina reforzado con tirantes de hierro, en forma de herradura, al que se engancha el tiro, de cuero o soga, para atar el animal al carro o a otro tiro como la trilla o el arado.

El horcate ejerce toda la fuerza sobre el cuello, por ello se comenzó a usar una almohadilla para llevar la fuerza a la cruz del animal (bueyes, vacas, mulos, burros), aumentando con ello el poder de tiro. Estamos hablando de la collera, que es otro horcajo relleno de paja y forrado con cuero que se apoya sobre una manta o saca rellena de paja para evitar rozaduras. De este modo el horcate descansa sobre la collera.


Badajo

Quizás con demasiada pasividad echamos en el olvido ciertas costumbres que el paso del tiempo va enterrando, sin llegar a valorar, la importancia que tenían para aquellas gentes que vivieron épocas todavía recientes en el tiempo.
Badajo artesanal de hueso

Los pastores pasaban jornadas enteras en la más absoluta soledad, acompañados únicamente del sonido de cencerros y los validos de las ovejas. En sus largas jornadas, y mientras las ovejas pastaban, con una simple navaja y de forma completamente artesanal, labraban los badajos de los cencerros, bien de madera o de hueso, y que servían para que el rebaño no se dispersara.

Los materiales utilizados para hacer los badajos, tienen que ser duros para que el sonido de las cencerras sea limpio. El hueso utilizado solía ser de pata de choto o ternero, labrándolo si es posible en fresco para que sea más manejable. Este material destacaba por la cualidad de no desgastar la esquila. También se utilizaba la madera, sobre todo de encina por ser muy dura, pero la que tenía una dureza suprema era el "rechizo" o raíz de la retama.

La tarea primera era tomar la medida adecuada dependiendo si el cencerro era más o menos grande, debiendo sobresalir el badajo unos dos o tres centímetros. En los cencerros grandes y apucherados era conveniente que fuera de madera para lograr un sonido más grave.

Si paciencia y maestría eran fundamentales para labrar la pieza, no menos importante era abotajar (colocar el badajo al cencerro); el badajo se unía a la anilla situada en el interior de la cencerra por una cinta de cuero a la cual se le hacía una muesca, introduciéndose dentro del cencerro, quedando aseguradas ambas piezas.

Los cencerros, en realidad, además de la pieza metálica, se componen de la embadajadera, el badajo, el collar o collera que sujeta el cencerro al animal que lo porta; y el pasador o clavilla para cerrar el collar. El movimiento de los animales provoca el sonido, algo parecido a un "tolón", al chocar el badajo con los frentes del cencerro. De esta forma se controla la presencia del ganado.

No todas las ovejas de un rebaño llevaban cencerra; dependía mucho del gusto e interés de cada pastor, pero era de suma importancia que el sonido de las mismas fuese limpio y por ello competían a veces los distintos pastores; ni que decir tiene que la calidad y vistosidad de badajos y cencerros era un signo de distinción, que procuraban destacar los distintos amos.

Badajos y cencerros

Aunque la cabaña ganadera ha disminuido mucho en los últimos años, todavía se siguen fabricando cencerros, pero naturalmente el hueso se ha desechado dando paso a los badajos de madera hechos de manera industrial, desechándose los materiales que tradicionalmente se venían empleando.

Partes del cencerro